LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO DE LA UNESCO
“No estabas allí al principio. Tampoco estabas allí al final... Tu
conocimiento de lo que está pasando sólo puede ser superficial y relativo”.
Leonardo Da Vinci
El conocimiento es
evolución, es entendimiento de todo lo que nos rodea y afecta de una manera a
otra pero hay que tener en cuenta que no es sabiduría solo es un instrumento de
ella, para la UNESCO el conocimiento es progreso como lo describen en su libro Hacia la Sociedad del conocimiento, aun
que desde la revolución industrial el progreso a traído mejoras pero con ellas
han conllevado daños al ambiente y todo
lo que nos rodea por lo cual el progreso si no se aprende de el será un falso progreso,
si nos detenemos a pensar y a mirar la naturaleza podemos encontrar inspiración
para el progreso y similitudes con las construcciones del hombre que conllevan
al progreso de las cuales las sociedades de este mundo se benefician, si se
compara una presa de agua hecha para generación eléctrica con las presas de los
castores se ve que son similares pero mientras una genera vida la otra la
termina, mientras la creada por los castores hay mas oxigeno en el agua en la
otra se disminuyo y con ello elimino fauna y flora, es por esto que en esta era
de la información el mundo debe tomar
conciencia y aprender de los errores por que eso es el conocimiento la
constante evolución del saber. Cada
sociedad cuenta con sus propios puntos fuertes en materia de conocimiento. Por
consiguiente, es necesario actuar para que los conocimientos de que son ya
depositarias las distintas sociedades se articulen con las nuevas formas de
elaboración, adquisición y difusión del saber valorizadas por el modelo de la
economía del conocimiento.
La noción de
sociedad de la información se basa en los progresos tecnológicos. En cambio, el
concepto de sociedades del conocimiento comprende dimensiones sociales, éticas
y políticas mucho más vastas. El hecho de que nos refiramos a sociedades, en plural,
no se debe al azar, sino a la intención de rechazar la unicidad de un modelo
“listo para su uso” que no tenga suficientemente en cuenta la diversidad
cultural y lingüística, único elemento que nos permite a todos reconocernos en
los cambios que se están produciendo actualmente. Hay siempre diferentes formas
de conocimiento y cultura que intervienen en la edificación de las sociedades,
comprendidas aquellas muy influidas por el progreso científico y técnico
moderno. No se puede admitir que la revolución de las tecnologías de la
información y la comunicación nos conduzca en virtud de un determinismo
tecnológico estrecho y fatalista a prever una forma única de sociedad posible.
La importancia de
la educación y del espíritu crítico pone de relieve que, en la tarea de
construir auténticas sociedades del conocimiento, las nuevas posibilidades
ofrecidas por Internet o los instrumentos multimedia no deben hacer que nos
desinteresemos por otros instrumentos auténticos del conocimiento como la
prensa, la radio, la televisión y, sobre todo, la escuela. Antes que los
ordenadores y el acceso a Internet, la mayoría de las poblaciones del mundo
necesitan los libros, los manuales escolares y los maestros de que carecen.
Una sociedad del
conocimiento ha de poder integrar a cada uno de sus miembros y promover nuevas
formas de solidaridad con las generaciones presentes y venideras. No deberían
existir marginados en las sociedades del conocimiento, ya que éste es un bien
público que ha de estar a disposición de todos.
Los jóvenes están
llamados a desempeñar un papel fundamental en este ámbito, ya que suelen
hallarse a la vanguardia de la utilización de las nuevas tecnologías y
contribuyen a insertar la práctica de éstas en la vida diaria. Las personas de
más edad también están destinadas a desempeñar un papel importante, porque
cuentan con la experiencia necesaria para compensar la relativa superficialidad
de la comunicación “en tiempo real” y recordarnos que el conocimiento es
esencialmente un camino hacia la sabiduría. Toda sociedad posee la riqueza de
un vasto potencial cognitivo que conviene valorizar, Además, dado que las
sociedades del conocimiento de la “era de la información” se distinguen de las
antiguas por su carácter integrador y participativo legado por el Siglo de las
Luces y la afirmación de los derechos humanos, es por esto que las sociedades
del conocimiento debe tener como primer valor la libre expresión ya que todo
ser humano piensa distinto y analiza a
las situaciones con diversas perspectivas, por lo cual conocimiento se
puede crear desde varios puntos vista pero que al final tendrán el mismo
objetivo, y para que este valor o derecho sea visible tiene que existir el
libre derecho a la educación por lo cual esta no puede estar disponible solo a
un grupo tiene que ser total y permitir varias doctrinas tanto religiosas,
culturales y políticas.
La coincidencia del auge de Internet, así como
de la telefonía móvil y las tecnologías digitales, con la tercera revolución
industrial que en un primer momento provocó en los países desarrollados la
migración de una parte considerable de la población activa hacia el sector de
los servicios ha modificado radicalmente la situación del conocimiento en
nuestras sociedades.
Es de sobra
conocido el papel que han desempeñado esas tecnologías en el desarrollo
económico mediante la difusión de las innovaciones y los aumentos de productividad
posibilitados por éstas y en el desarrollo humano. Cuando las economías de
algunos países desarrollados se hallaban en pleno marasmo a finales del decenio
de 1970, el desarrollo de las nuevas tecnologías se consideró una panacea que
ofrecía soluciones a muchos problemas persistentes, por ejemplo la educación y
la salud de los más desfavorecidos en los Estados Unidos, el choque industrial
y monetario en Japón o el desempleo estructural en Europa. La perspectiva de un
“salto tecnológico” (leapfrogging) también pareció sumamente atractiva para los
países en desarrollo, ya que emitió la hipótesis de que era posible saltarse
algunas etapas del desarrollo industrial adoptando directamente las tecnologías
más avanzadas y beneficiándose así de su inmenso potencial.
El nacimiento de
una sociedad mundial de la información como consecuencia de la revolución de
las nuevas tecnologías no debe hacernos perder de vista que se trata sólo de un
instrumento para la realización de auténticas sociedades del conocimiento. El
desarrollo de las redes no puede de por sí solo sentar las bases de la sociedad
del conocimiento. La información es efectivamente un instrumento del
conocimiento, pero no es el conocimiento en sí. La información, que nace del
deseo de intercambiar los conocimientos y hacer más eficaz su transmisión, es
una forma fija y estabilizada de éstos que depende del tiempo y de su usuario
por lo cual la información y su transmisión esta ligada al conocimiento por
este es el mensaje y el receptor lo puede percibir de varias maneras y la
opinión varia de un receptor a otro por que todos pensamos distinto, aunque los
medios hoy en día incide indirecta o directamente atreves de la publicidad en
el razonamiento de una idea, es por eso que el conocimiento nunca es total
aunque para algunos filósofos sea el todo, aunque para mi el conocimiento es el
entendimiento de todo lo que conocemos como nuestro mundo y el todo que nos
rodea es por esto que las sociedades deben usar el conocimiento como
instrumento de progreso pero teniendo claro que toda acción tiene una reacción
por lo cual se tiene que tomar decisiones adecuadas para no afectar al mundo y aprender de los errores
que se presentan porque el conocimiento es evolución.
José Luis hidalgo
CI: 20.414.952
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001419/141908s.pdf
http://www.unesco.org/es/worldreport
http://www.ub.edu/prometheus21/articulos/obsciberprome/socinfsoccon.pdf

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