miércoles, 21 de noviembre de 2012


Sociedad de la información / Sociedad del
Conocimiento de la UNESCO:

La sociedad de la información hace referencia a la creciente capacidad tecnológica para almacenar cada vez más información y hacerla circular cada vez más rápidamente y con mayor capacidad de difusión. Una sociedad de la información es aquella en la que la información y el conocimiento tienen un lugar privilegiado en la sociedad y en la cultura: de esto se desprenden que la creación, distribución y manipulación de la información forman parte estructural de las actividades culturales y económicas. La sociedad de la información es vista como la sucesora de la sociedad industrial. Relativamente similares serían los conceptos de sociedad post-industrial (Daniel Bell), posfordismo, sociedad postmoderna, sociedad del conocimiento, entre otros. Norbert Wiener, creador de la cibernética, fue el que anunció el advenimiento de una “Sociedad de la Información” cuya base organizativa, para él, era la circulación sin trabas de la información, a la que consideraba una nueva materia prima. La sociedad del conocimiento se refiere a la apropiación crítica y selectiva de la información protagonizada por ciudadanos que saben cómo aprovechar la información.
La noción de sociedad del conocimiento fue utilizada por primera vez en 1969 por un autor austríaco de literatura relacionada con el "management" o la gestión empresarial, llamado Peter Drucker, y en el decenio de 1990 fue profundizada en una serie de estudios detallados por autores como Robin Mansel o Nico Stehr.
Las sociedades de la información emergen de la implantación de las tecnologías de información y comunicación (TIC) en la cotidianidad de las relaciones sociales, culturales y económicas en el seno de una comunidad, y de forma más amplia, eliminando las barreras del espacio y el tiempo en ellas, facilitando una comunicación ubicua y asíncrona. La eficacia de estas nuevas tecnologías -actuando sobre elementos tan básicos de la persona como son el habla, el recuerdo o el aprendizaje-, modifica en muchos sentidos la forma en la que es posible desarrollar muchas actividades propias de la sociedad moderna.
Ética y crítica de la sociedad del conocimiento: No se debería interpretar que el concepto sociedad del conocimiento describe una sociedad como la actual. Este concepto es más bien la formulación de una utopía, descrita como una etapa posterior a la era de la información, y a la que se llegaría utilizando tanto los medios tecnológicos, como la instrucción o educación universal y la humanización de las sociedades actuales. La instrucción de las sociedades debería realizarse, enfocándose en las técnicas y criterios para tratar la información disponible con discernimiento y espíritu crítico. Por último las sociedades del conocimiento tienen mucho que ver con los grupos formados de estudio que se realiza en todas partes y que es muy bueno para un mejor aprendizaje. Sin embargo, la información no es lo mismo que el conocimiento. La información se compone de hechos y sucesos, mientras que el conocimiento se define como la interpretación de dichos hechos dentro de un contexto, y posiblemente con alguna finalidad.

            Para la UNESCO []el concepto pluralista de sociedades del conocimiento va más allá de la sociedad de la información ya que apunta a transformaciones sociales, culturales y económicas en apoyo al desarrollo sustentable. Los pilares de las sociedades del conocimiento son el acceso a la información para todos, la libertad de expresión y la diversidad lingüística. La noción de sociedad del conocimiento (knowledge society) surgió hacia finales de los años 90 y es empleada particularmente en medios académicos, como alternativa de algunos autores para sociedad de la información.
La UNESCO, en particular, ha adoptado el término sociedad del conocimiento, o su variante sociedades del saber, dentro de sus políticas institucionales. Ha desarrollado una reflexión en torno al tema, que busca incorporar una concepción más integral, no en relación únicamente con la dimensión económica. Por ejemplo, Abdul Waheed Khan (subdirector general de la UNESCO para la Comunicación y la Información), escribe: La sociedad de la información es la piedra angular de las sociedades del conocimiento.
Un matiz en este debate, que sólo concierne a los idiomas latinos es la distinción entre sociedad del conocimiento o del saber (ambos traducen el término inglés knowledge society). La noción de saberes sugiere certezas más precisas, prácticas o de contenido tecnológico y analítico, mientras que conocimiento abarca una comprensión más global u holística.
André Gorz considera que los conocimientos se refieren a contenidos formalizados, objetivados, que no pueden, por definición, pertenecer a las personas... El saber está hecho de experiencias y de prácticas que se volvieron evidentes, intuitivas y costumbristas.  Para Gorz, la inteligencia cubre toda la gama de capacidades que permite combinar saberes con conocimientos. Sugiere, entonces, que knowledge society se traduzca por sociedad de la inteligencia.
En todo caso, por lo general, en este contexto se utiliza indistintamente sociedad del conocimiento o del saber, si bien en español conocimiento parece ser más usual, debido al efecto de los medios de comunicación.
Peter Drucker escribió su libro La sociedad post-capitalista, en el que destacaba la necesidad de generar una teoría económica que colocara al conocimiento en el centro de la producción de riqueza.
Al mismo tiempo, señalaba que lo más importante no era la cantidad de conocimiento, sino su productividad. En este sentido, reclamaba para una futura sociedad, para una sociedad de la información en la que el recurso básico sería el saber, que la voluntad de aplicar conocimiento para generar más conocimiento debía basarse en un elevado esfuerzo de sistematización y organización.
Drucker afirmaba que sería una sociedad en la que la gestión empresarial cambiaría radicalmente su relación con sus trabajadores del conocimiento, pues estos últimos estarían mucho menos necesitados de instituciones empresariales e incluso de la tradicional gestión del conocimiento, mientras que las empresas si estarían realmente necesitadas de los trabajadores.
Así pues, el discurso de Peter Drucker, al combinar la sociedad del conocimiento y el concepto de Global Shopping Center (el "centro comercial global"), trata de explicar el desarrollo de las empresas de talla mundial y el auge de las industrias.
Las redes de información habrían de generar un mercado perfecto, que se autor regularía de per se, en la traducción de la "mano invisible" de Adam Smith, al menos en términos de bienes inmateriales, ya que los bienes físicos seguirían sujetos a las mismas limitaciones de siempre.
 La originalidad de este informe multidisciplinario reposa en una primera distinción necesaria entre "sociedad del conocimiento" y "sociedad de la información". Mientras que la sociedad de la información está basada en los adelantos tecnológicos en materia de comunicación, las sociedades del conocimiento integran las dimensiones sociales, éticas y políticas que influyen en el desarrollo de la comunicación. Partiendo de esta base, examina diferentes opciones para establecer fundaciones sólidas sobre las cuales deberían estar construidas las sociedades del conocimiento a fin de optimizar el desarrollo humano sostenible.

            El papel cada vez más importante que desempeña el conocimiento en el desarrollo económico y sugiere que éste puede servir como trampolín para el desarrollo de los países del Sur.
 También presenta un análisis detallado de los factores que bloquean el acceso de muchos países a las oportunidades ofrecidas por la información y las tecnologías de comunicación.
Al respecto, hace hincapié en "la brecha digital" que no cesa de agrandarse, al igual que las restricciones de la libertad de expresión, y propone una serie de recomendaciones concretas para mejorar la situación.  El auge de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ha creado nuevas condiciones para la aparición de sociedades del conocimiento.  La  Sociedad mundial de la información en gestación sólo cobrará su verdadero sentido si se convierte en un medio al servicio de un fin más elevado y deseable: la construcción a nivel mundial de sociedades del conocimiento que sean fuentes de desarrollo para todos, y sobre todo para los países menos adelantados. Para lograrlo, dos desafíos planteados por la revolución de la información revisten una importancia particular: el acceso a la información para todos y el futuro de la libertad de expresión.
En efecto, cabe preguntarse si la desigualdad de acceso a las fuentes, contenido se infraestructuras de la información no pone entela de juicio el carácter mundial de la sociedad de la información. Además, ¿cómo se puede hablar de sociedad mundial de la información, cuando la libre circulación de informaciones se ve obstaculizada o cuando la propia información es objeto de censuras y manipulaciones?
Un elemento central de las sociedades del conocimiento es la “capacidad para identificar, producir, tratar, transformar, difundir y utilizar la información con vistas a crear y aplicar los conocimientos necesarios para el desarrollo humano. Estas sociedades se basan en una visión de la sociedad que propicia la autonomía y engloba las nociones de pluralidad, integración, solidaridad y participación”.
 Tal como la UNESCO puso de relieve en la primera parte de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI), la noción de sociedades del conocimiento es más enriquecedora y promueve más la autonomía que los conceptos de tecnología y capacidad de conexión que a menudo constituyen un elemento central en los debates sobre la sociedad de la información. Las cuestiones relativas a la tecnología y la capacidad de conexión hacen hincapié en las infraestructuras y la gobernanza del universo de las redes. Aunque revisten una importancia fundamental evidente, no deberían considerarse como un fin en sí mismas. En otras palabras, la sociedad mundial de la información sólo cobra sentido si propicia el desarrollo de sociedades del conocimiento y se asigna como finalidad “ir hacia un desarrollo del ser humano basado en los derechos dé este”.
 Este objetivo es fundamental porque la tercera revolución industrial –la de las nuevas tecnologías y la nueva fase de mundialización que la acompaña han modificado radicalmente numerosos puntos de referencia y aumentado las brechas existentes entre ricos y pobres, entre países industrializados y países en desarrollo, e incluso entre los ciudadanos de un mismo país.
  En las sociedades en que la información tiene una importancia estratégica, el desarrollo de la libertad de expresión puede propiciar la difusión de normas y principios de ontológicos que garantizarán la calidad de la información que circula. Hacer hincapié en la libertad de expresión supone respetar la libertad indispensable para llevar a cabo investigaciones científicas y actividades creativas, tal como se proclama en el artículo 15 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
            De igual manera cabe destacar, el alto impacto de las Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación que están causando de manera vertiginosa sobre todos los ámbitos del mundo globalizado: nuevas tecnologías surgen al mercado día a día e intervienen en la economía,   el empleo, la ciencia, la industria el comercio y la información. Lograr todo ello no sería posible si estas nuevas tecnologías y la motivación para su estudio y evolución no estuvieran presentes en la educación del Hombre: “ellas existen porque hay hombres de estudios, capacitados, motivados y preparados para descubrirlas ”Pero obviamente el orden no es el correcto, ciertamente la educación no está a la par con el surgimiento de los avances tecnológicos de información y comunicación que día a día surgen en el mundo, tal vez existan diferencias entre las posibilidades de acceso a ella centre un país a otro, ya sea por los niveles de desarrollo económico propias de cada país, pero es irrefutable que las TICS están presentes de una u otra manera en el desarrollo, conducción y futuro de la mayoría de los países del mundo globalizado. Por todas esta razones, aunque es difícil hablar de manera generalizada del impacto o importancia de las TICS en el mundo, dadas las diferencias propias que puedan existir entre un país desarrollado y un país no desarrollado, se tratara de resaltar los logros que en materia de Uso de las Tics en el campo de la Gerencia Educativa se está alcanzado, y como evolucionado el uso de las Tics en la Actualidad en Educación Universitaria Venezolana.
Cabe señalar lo que expresa, Castell (2001). “aquellos pueblos que fracasen en estos preparativos se expondrán a quedar marginados en la Nueva Sociedad” Surge entonces la necesidad de analizar hasta qué punto la gerencia Educativa, la responsabilidad que tiene de tomar las riendas del papel que tiene frente a la sociedad al incorporar las Tics a ese profundo proceso de transformación paradigmática de sus estructura y acoplar su visión, misión, capacidades y herramientas a las necesidades del hombre de hoy. Desde el surgimiento paulatino y constante de las Tics, hemos aprovechado los beneficios que a nivel de intercambio de información a proporcionado su uso: en la ciencia, en el comercio, en la comunicaciones, en la tecnología entre otras ramas importantes, pero no podemos obviar que el uso de las TIC también implican la necesidad de una nueva formación, ya que a partir de la aplicación de las Tics en el campo educativo, se ha desarrollado la necesidad de cambios significativos en los roles de docentes y alumnos. Los estudios de organizaciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que desde hace muchísimos años han analizado reconocido y orientado a los países a nivel mundial sobre la necesidad de implantar las Tics en la Educación en todos sus niveles. No ha sido en vano estas recomendaciones, podemos observar que en materia de Tics, el uso del computador abrió paso al uso de las tecnologías si bien básicas, mas interactivas, como lo fueron el retroproyector y las diapositivas, pero es gracias al uso de este medio asociado con el internet y la creación de nuevas plataformas de búsqueda de información, software etc., es que se da el salto significativo en materia de educación en incluso uso de la Nuevas Tecnología: El Uso de de Internet, facilito y potenció en gran medida a la educación a distancia, a través de la posibilidad de participación en foros, chats y videoconferencias, a la que de igual manera ayudo la digitalización de libros, videos, documentos y gran cantidad de programas que permiten la visualización el intercambio de información y por ende la interacción entre alumnos y docentes. Es tan significativo el uso de las Tics, en el Proceso de Educación, que el  desarrollo convergente de las tecnologías de telecomunicaciones y su aplicación a nivel mundial, ha alcanzado muchos logros que siguen requiriendo cambios más profundos en la forma de educar y de quien educa: hoy en día podemos observar un medio donde se pueda dar al aprendizaje y manejo de las instrumentos informáticas un sentido útil desde el punto de vista social, significa convertirnos en educadores y receptores de las experiencias que no se conocen más allá de nuestro centro de trabajo, estudio o comunidad donde habitamos. Se trata de aprovechar los recursos de la tecnología y la velocidad de tecnología para crear espacios alternativos frente a las grandes corporaciones, que el sujeto pase de jugar un papel pasivo al de actor y socializador de las herramientas tecnológicas, siendo estas últimas factor primordial en la articulación de las redes populares y factor acelerante del buen desempeño de la organizaciones.

Yenni Chinchilla
C.I 14.835.486

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